miércoles, 24 de febrero de 2016

Momento 1



Acogiendo las enseñanzas de Adela Cortina en sus interesantes videos sobre Ética y moral logramos interpretar algunos conceptos para tratar de implementarlos durante nuestro proceso de formación como profesionales de la psicología. El tema de la ética en el mundo de hoy es de especial relevancia, debería ser tarea de todos los individuos la recuperación de la ética en una sociedad donde la inmoralidad avanza a pasos agigantados. La necesidad de la sana convivencia bajo normas de tolerancia y respeto no es prioridad en el mundo de hoy.

Nuestro actuar diario conlleva a generar predisposiciones que logran consolidar el carácter. Lo más lógico sería consolidar un carácter que nos permita el buen actuar para así lograr el buen vivir y estar más cerca de la felicidad. Lo triste y preocupante es que cada persona asume y adopta un estilo de vida particular influenciado por factores externos enmarcados dentro de las exigencias de un mundo lleno de superficialidades. Hemos perdido tanto los valores morales que estamos generando cada vez más estilos de vida egoístas, mezquinos  donde solamente buscamos satisfacer nuestros caprichos sin importar que se tenga que hacer para lograrlo incluso pasando por encima de  los derechos de los demás.   

La moral que aprendemos es la moral del lugar donde vivimos. Dice un adagio popular “al pueblo que fueres haz lo que vieres”. Y como los seres humanos somos seres de costumbres nos adaptamos fácilmente a las situaciones y a los estilos de vida, asumimos con tal facilidad las situaciones que si otras personas hacen o actúan de tal forma, nosotros también lo hacemos convencidos que está bien hecho.

Si bien es cierto que las costumbres y las tradiciones se enmarcan dentro de unos principios morales de convivencia y que a través de la historia de la humanidad se han dado cambios que permiten a los hombres los ajustes requeridos en cada situación, también es cierto que aprovechamos las circunstancias para sacar el mayor provecho individual sin reconocer las prioridades comunitarias y sociales.

Un hecho muy visible en nuestro país y que muchas veces consideramos que ya es normal es como se maneja la ética en la política cuando personas sin escrúpulos engañan y mienten con el único fin de conseguir beneficio propio a costa de los demás. Es un fenómeno tan común que lo asumimos como natural y no lograremos entender quien es mas inmoral quien da prebendas o quien recibe las mismas a cambio de dar un voto que beneficie a un candidato o  a un grupo político.

Para nadie es un secreto que la corrupción y la falta de integridad moral son piezas fundamentales especialmente entre quienes gobiernan y tienen a cargo dirigir los destinos de los pueblos, administrando los recursos de los habitantes de un territorio. Los cuales sin consideración alguna despilfarran, malgastan y sin ninguna vergüenza transfieren recursos públicos a cuentas personales por encima de cualquier mal llamado ente de control.